Como anillo al dedo

Inmersos en plena temporada de bodas son muchos los vestidos de novia que casi a diario inundan las diferentes redes sociales y, en el caso de personajes públicos, dan el salto a las páginas de las revistas de sociedad. Sin embargo he de reconocer que son muy pocas las ocasiones en las que una novia consigue deslumbrarme con su vestido y creo que además de una cuestión de gustos obedece a un tema de identidad, o en este caso de falta de ella.

Siempre son las mismas firmas las que copan casi la totalidad del mercado nupcial lo que se traduce en unas novias clónicas, que si bien es cierto cada una luce un vestido diferente, todas comparten un estilo y patronaje comunes asociados irremediablemente a la firma en cuestión. Pero existe más, mucho más allá de las grandes casas en lo que a moda nupcial se refiere. Pequeñas firmas que desde sus ateliers dan forma a autenticas joyas con las que cada vestido y, lo que es más importante, cada novia adquieren personalidad propia.

Siempre insistiré en la necesidad de fomentar y apoyar el diseño y talento español, especialmente el de aquellas pequeñas firmas que con un trabajo minucioso y artesanal contribuyen a hacer del mercado nacional uno de los más ricos en lo que a moda nupcial se refiere. Buen ejemplo de ello son estos diseñadores, quienes con sus creaciones demuestran que en cuestión de novias todavía queda mucho por decir y por supuesto que vestir.

Navascúes

Sin duda una de mis favoritas y quizás tenga que ver que sea la autora de uno de los vestidos que más me han impactado y enamorado de todos los tiempos, el que lució Lulú Figueroa el día de su enlace.

Cristina Martínez-Pardo Cobián, una de las profesionales más importantes de la costura española, es quién está detrás de esta firma ubicada en Madrid y cuyos diseños se caracterizan por la importancia otorgada a los detalles más mínimos, que son los que hacen posible que cada novia sea diferente pero que todas ellas alcancen un mismo fin, emocionar.

Alicia Rueda Atelier

El flechazo que sentí al conocer esta firma se asemeja en gran medida a lo que experimenté con Navascúes. Sucede que un día ves un vestido y la fuerza de este es tal que no puedes dejar de mirarlo, de ampliar la imagen para recrearte en cada uno de los elementos que hacen de el una joya que siempre desearías tener contigo.

Nacida en el seno de una familia donde los patrones y tejidos formaban parte de su día a día, Alicia Rueda se ha convertido en todo un referente por su capacidad para elaborar vestidos únicos adaptados al milímetro a la personalidad de cada novia.

Antonio García 

Los hermanos Antonio y Fernando García dirigen esta maravillosa firma que ha logrado situarse como uno de los referentes del prêt-à-porter nacional y de la moda nupcial en su ciudad natal, Sevilla. A través de creaciones exclusivas y a medida la marca consigue captar a la perfección la esencia y el carácter de cada novia, dando lugar a diseños atemporales con un estilo muy característico en los que los detalles marcan claramente la diferencia.

Fernando Claro Costura

Con más de 30 años de trayectoria profesional, este sevillano es sin duda otro de los nombres a tener en cuenta en lo que a vestidos de novia se refiere. El juego con diversas texturas y la mezcla de volúmenes son algunos de los rasgos diferenciales de esta marca que cuenta con atelier en Madrid y Sevilla y cuyos modelos tienen la capacidad de no dejar indiferente a nadie. Arte en estado puro.

David Christian Madrid

Paloma Chacón y María Roca son las artífices de una de las firmas españolas que mayor repercusión ha adquirido en los últimos años a nivel nacional, pero también en el panorama internacional. Tejidos vaporosos, telas con caída y movimientos y ricos brocados están presentes de manera destacada en los diseños de una marca donde se confeccionan vestidos de novia tremendamente románticos y de una elegancia más que exquisita.