Vistiendo sueños

El vestido es ese tipo de prenda con posibilidades infinitas, capaz de adoptar múltiples formas y otorgar estilos y personalidades diversas en función de quien lo lleve. Una de las firmas cuyos diseños son sin duda toda una oda a esta prenda es Self-Portrait.

Tras cursar sus estudios en la célebre Central Saint Martins y adquirir experiencia en varias empresas del sector, Hang Chong, originario de Malasia, decidió lanzar su propia marca como forma de expresar, sin ningún tipo de traba creativa, todo su talento. Admirador confeso del maestro Alexander McQueen, apuesta por unos diseños de lujo a precios más competitivos con los que poder abarcar un sector más amplio de mujeres, al tiempo que contribuye a la democratización de la moda.

Si algo caracteriza a Self-Portrait es una marcadísima personalidad, latente en todos y cada uno de los modelos realizados por el diseñador malasio, lo que permite identificarlos de forma inmediata y asociarlos con el espíritu y la esencia de la firma. Vestidos muy femeninos, pero sobre todo muy versátiles, en los que los bordados y encajes juegan un papel fundamental. Solo verlos ya invita al disfrute y a la ensoñación, así que soñemos mientras podamos, porque “la vida es sueño, y los sueños, sueños son”.